El Jubileo de la Misericordia declarado por el Papa Francisco para celebrar el quincuagésimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II; profundiza en la DIVINA MISERICORDIA revelada a la monja polaca Santa Faustina Kowalska, ella tiene unas conversaciones místicas con Jesucristo, que las refleja en su diario. Juan Pablo II proclamó la fiesta de la Divina Misericordia (nuestros pecados serán perdonados si confiamos en Jesús) a celebrarse el segundo domingo de Pascua.
Santa Faustina Kowalska (Helena Kowalska) 1905-1938, escribió un diario con más de 600 páginas con mensajes de Jesús. Nació en una aldea campesina de Polonia, tercera de ocho hermanos que fueron educados con gran disciplina espiritual. Antes de entrar en el convento en una fiesta y mientras estaba bailando pudo ver a Jesús parado junto a ella, su llamada provoco que abandonase la fiesta rumbo a la catedral más cercana. En 1925 entra en el convento, teniendo antes que trabajar de sirvienta para reunir el ajuar.
Acerquémonos nosotros a la Catedral de la Misericordia, Virtud que inclina el ánimo a compadecer las miserias ajenas y tratar de aliviarlas debidamente. Cristina tenía especial virtuosismo en ponerla en práctica a cada momento de su vida, cuanto pecado me tiene perdonado y cuantos fallos disculpaba, comprendía y llenaba de amor a todos los que la rodeábamos.