Recien acaba de regresar para Portland nuestra ahijada Nina, con casi año y medio de vida ha pasado aquí dos semanas, sus generosos padres Joaquín y Suranne dispusieron sus vacaciones para hacerlas coincidir con el Santo de Cristina, detalle muy cariñoso y generoso por su parte que proyecta destellos impresionantes de la luz de Cristina. Familia agradecida que queremos con toda nuestra alma.
- Suranne y Joaquin (Papás).-
- Mateo, Vigo Che, Stella y Nina (Hijos).-
Papás de Nina os pido por favor habléis mucho a NINA de la Grandeza Divina de su Madrina CRISTINA. Recémosle al Señor para que os acompañe en la dificultosa tarea de cuidarla y educarla, tal y como está haciendo con la maravillosa familia que formáis.
La pequeña Nina la bautizamos hace poco más de un año, el 11 de julio de 2015, Cris preparó con sumo cariño esta celebración, como siempre la Basílica del Monasterio de San Julián de Samos (en ella se bautizaron los cuatro hermanos) con el Padre José Luis de oficiante y rodeándola de la familia disfrutamos de un día entrañable, celebrando la biénvenida Cristiana, con la liberación del pecado original,a nuestra ahijada Nina.
Nina ha vuelto este año y ha vuelto con la alegría de un bebé que está dando sus primeros pasos en la vida, proyectemos por tanto esa felicidad, no queremos que estas palabras compongan un elegíaco texto, muy al contrario Cristina con todo su amor nos transmite alegría, cariño, paz y servicio. Me encarga continuamente que aquí en la tierra trate, en la medida de lo posible, de seguir su camino. Desgraciadamente soy consciente de mi incapaciadad, y Cris también lo sabe, pero os prometo que la luz de Cris deja mi acedia a un lado y lucho para espantarla.
Nina que sepas que te queremos mucho, nuestros corazones, nuestras almas, nuestro amor de padrinos cristianos estarán siempre presentes..., que la alegría, felicidad, generosidad, dedicación, amabilidad e infinita bondad de tu madrina Cristina te acompañen el resto de tu vida humana; fisicamente solo me verás a mi, pero verás y comprenderás, poco a poco, que la luz que me ilumina viene del Cielo.