Una increible amiga nuestra nos había escrito para la celebración de Santa Cristina un poema que hemos relegado hasta hoy. Perdón y gracias nos brota con toda la felicidad de poder hoy compartirlo con todo el que se acerca a esta bitácora, que humildemente trata de desprender los valores de Cristina.
A CRIS
HASTA LA ETERNIDAD
Reconozco tu voz
en cada esquina.
Se quedo en la casa
que habitamos.
Tu casa
Siempre sera tu casa, Cris
Cierro los ojos
y te escucho.
Con los ojos cerrados
la recorro.
Te llevo tan dentro de mí
tan dentro.
Hasta dormido soñando
aquí te encuentro.
Despierto te vivo
de tal forma,
no siento para nada
que te has ido.
Si, siento a pesar mío
tu vacío.
Se que estás, estarás
siempre conmigo.
Así, de tal forma
yo te vivo.
Juntos, siempre juntos.
Enlazando
corazón con corazón,
hasta escucho
a unísono
nuestros latidos.
Unidas en sintonía
nuestras almas.
Llegaremos
donde no llegue
la VIDA.