Con el Domingo de Ramos nos metemos de lleno en la celebración de la Semana
Santa, el núcleo central de nuestra FE, nuestra fiesta por excelencia. Tenemos
que intentar vivir poniendo todo nuestro empeño. Cristina siempre en todo lo
que tocaba ponía su cien por cien:
Cuando tocaba
trabajar, era una fuente inagotable de pundonor, de esfuerzo, de dedicación.
Cuando tocaba
compartir tiempo y cariño, era un extraordinario torrente de amor.
Cuando tocaba
divertirse, reírse, …, simplemente era inefable.
Cuanto añoro ser así; y aunque soy plenamente consciente de que jamás lo
alcanzaré, siento que su magnifica LUZ estará siempre en mi corazón, y es mi
deber transmitirlo al mundo. Y en esta FIESTA de la PASCUA vivamos con plenitud
la celebración de la Pasión y Resurrección.
VIDA ETERNA