Como sabéis Cris
no era de días señalados; ell especialmente cultivaba a diario la fiesta del
AMOR, y a muchos de nosotros nos resulta dificultoso seguir ese camino, y
tenemos ( y bienvenidos sean) que agarrarnos a días marcados para de alguna manera
dulcificar nuestro tortuoso camino.
Hoy celebramos el Día de la Madre, quien nos ha dado la vida, quien nos ha
criado con todo su esfuerzo, quien nos ha alimentado y quién nos dará todo que
este a su increíble alcance para cobijarnos. Son palabras que fácilmente pueden
sonar a facilonas y manidas en las celebraciones, pero ello no es óbice a que
no las mencionemos y tratemos de sumergirnos en ellas para que nuestra ternura
florezca como las flores en mayo.
Como describía la comienzo para Cris, que amaba las alegrías, que amaba las
tristezas desde su increíble corazón en el que cabían muchas madres, intentemos
seguir su LUZ y que en nuestro corazón deje sitio nuestra queridísima MADRE, para que en
cada caso estén las que DIOS nos gratifique, en mi caso por ejemplo Virginia,
la Madre de CRIS.
Feliz Día Mamás