En este
días los Católicos invocamos: “Ven Espíritu Santo de Dios, mándanos tu Luz”, y
eso le gritamos hoy; que venga, que nos hace falta, que queremos disponer un
espacio en nuestra vida a su venida; así, tal vez, la llene toda con su soplo,
con su viento, con la fuerza de su presencia. Y cada uno lo entiende en su
propia lengua nativa, la misma palabra significa para todos lo mismo. Para mi y
para muchos de los que leéis este texto podemos ver en Cristina el carisma del
Padre, su manifestación es presencia en nuestras acciones, nuestros gestos y
nuestra vida misma.
Como
recuerdo frecuentemente, pido perdón a Dios por el sacrilegio, Dios lo sabe
entender, redimir su Misericordia es maravilloso. Vivamos a Cris por favor,
ella nos aparece con su Luz y nosotros la reflejaremos con la máxima intensidad
posible, y con una humana reproducción cromática con la cual todos podemos
hacernos un poco mejores.
VIVE A JESÚS. VIVE A CRIS