Son
momentos muy especiales celebrar el día de Corpus Christi, el día que nos
embellecemos para festejar el Cuerpo y la Sangre de Cristo como parte central
de nuestra Eucaristía, nuestra gran fiesta. Recordar el día de la Primera
Comunión, cuando aún se celebraba en jueves, Cristina y yo la celebramos con
tanta ilusión. Ver a Cris vestida con su vestidito tan bonito, la veo como una
muñequita, una virgencita embellecida para un día tan especial. Sabéis, tiene
alguna foto con su hermano José Antonio, como yo con mi hermana Elma, Cris la hiciera con su hermano y siempre
bromeaba que lo quería sacar. Que grande Cris, vivíamos el recuerdo con fiesta
en Río y que se había quedado rendida la pobre y dormido desde la tarde hasta el
día siguiente, sin haber podido ir a la fiesta, nadie la había despertado y
llevaba aún más rabia por ello. Pobrecita con lo que disfrutaba en las fiestas,
celebraciones, riendo, juergueando, saltando, viviendo su paz con una sublime
divinidad y festejando la Caridad
compartiendo todo lo que tenía.
Hoy que
también es el día de la Caridad, miremos para ELLA y llenémonos de su esencia,
que lindo horizonte.