Ayer y
esta madrugada se ha celebrado la magnífica celebración creada por la inefable
Doña Carmela González Ruiz y su magnífica Asociación Cultural Meigas e Trasgos.
Esta gran fiesta, entorno a la fraternidad bajo la “disculpa” de un rito
alrededor de una hoguera, comenzó su andadura en el año 1971, el año en que también
empezó a disfrutar de este mundo nuestra querida Cris.
Desde el
año 1989, año en el que Dios nos dispuso en la misma senda, y hasta el año 2005
ha sido una celebración que salíamos a divertirnos con jolgorio juvenil, y
donde Cristina, la pobrecita, sufría mi libido en plena efervescencia,
provocandole más disgustos de los deseables, y que ella con toda su bondad me
inundaba de misericordia y perdón.
Tantas y
tantas muestras de increíble humanidad; tanto por una ladera, por la otra, por
un camino, por el otro, por un valle, por un pico,…, la orografía de Cristina
toda ella da prolija virtuosidad de humanidad.
Que su enseñanza, que su luz nos siga enseñando su Bendito Camino.