Este miércoles
6 de septiembre se cumplieron catorce años de nuestra unión en el Sacramento
del Matrimonio, en nuestro camino que había comenzado mucho tiempo atrás,
nuestro amor compartido se unía en este maravilloso Sacramento, que une al
hombre y a la mujer para compartir y donar amor.
Humanamente
comprenderéis son momentos que la debilidad pesa, pero es tan grande la
enseñanza que he tenido de Cris que saco enseguida una fuerza alegre, para que
sobremanera nuestro matrimonio siga vivo. Necesito seguir su enseñanza y luz,
para de alguna manera intentar alcanzar su Gloria. Son esos tiempos y memorias
que me siguen inspirando y animando para ser un más generoso, bondadoso,
caritativo, amable, sonriente y feliz. Aunque nunca podré alcanzar su bondad,
siento que su magnífica LUZ está siempre en mi corazón, y es mi deber
transmitírselo al mundo.
Bendito y Eterno MATRIMONIO