No podría definir cada cuanto tiempo de media se me viene a la mente
Cristina, no es mi preocupación el dato estadístico, ni es mi meta, solo sé que
son muchas veces, y sabéis que eso es lo que quiero sentir. Con su vivencia
presente me apresuro a perseguir su enseñanza, tan humana y cálida. Ella parece
como venida a este mundo para hacerme mejor, con su vida humana llena de
ejemplos de todo tipo, se me acuerda ahora una simpática anécdota: cuando
España ganó su primera Eurocopa, allá por 2008, disfrutábamos en el Adaxa el
triunfo, cuando en el cruce de la Ciguñeira se armó la “marimorena”, ingente cantidad de
personas llenaban el cruce botando de felicidad, con algún personal subido a
los semáforos. Pues cuando me doy cuenta, allá me la encuentro saltando en el
medio de toda la apasionada chavalería, allí me veis yendo a “retirarla” de tal
tumultuoso festín. Con su alegría, siendo ella misma disfrutaba de la felicidad
de la gente, poco le importaba el fútbol, ella era feliz por ver tanta alegría.
En verdad pienso, porque desgracia se unió a mí, no supe seguir su ejemplo y en
demasiadas ocasiones no acompañé tan buen camino. Ahora la siento, en verdad ha
venido al mundo terreno para ayudar y se ha ido para ayudar, así lo siento, así
lo digo, Cris siempre ahí. Su vida humana dada a su ser querido, que no supo,
no quiso abrazar el tesoro que Dios me ofrecía, y ahora tanto absorbo, tanto
quiero.
Mi Amada Inmortal siempre está ahí, pendiente de mi y
yo la quiero mucho, la quiero mucho.