El
viernes 9 de marzo Cris cumpliría 47 años, aquí en la tierra; visto así uno se
agota de secar tanta lagrima, a pesar de que el júbilo por cada una de ellas
nos ofrece tanto amor, es cierto que lo que amaba Cris era la vida plena de
sonrisa, quien no conocía la sonrisa dichosa en felicidad honesta de Cris. Pues
retorno al inicio de este lindo viaje, que a pesar de los inconvenientes
propios de nuestra vivencia humana, a Canco y Elsa se les averió el coche y no
pudieron acompañarme con su cariñoso arte de ofrecer su maestría en el órgano
de San Paio de Antealtares, disfrute de ese Amor que humaniza al tiempo que
diviniza, que cuanto más se entrega más se regenera y que alivia en la
misma medida en la que uno se involucra.
Sentí todo
de Cris, su fuerza natural de enorme humana, su palabra sabia de amor. Feliz Cumpleaños
Cris. Rodeado de las maravillosas hermanas Benedictinas de San Pelayo me hundo
en un mundo pleno de Cris. Nuestro profundo agradecimiento al Padre José,
siempre tan atento y cariñoso, y a todas y cada una de las Hermanas de la
Comunidad Benedictina de San Pelayo de Antealtares, a Madre Abadesa por
acogernos con tanto cariño. Y a Cris decirle que seguimos disfrutando de
todos y cada uno de sus infinitos y
maravillosos dones.
A mi Amada Inmortal Feliz Cumpleaños, siempre tuyo siempre mía.