Domingo
de Resurrección, que fiesta, que alegría tenemos. Jesucristo, que ha dado su
vida por nosotros, ha resucitado; como haremos todos llegado nuestro momento de
abandono terrenal. Cris nos alegra el corazón también, como era ella aquí, a
nuestro lado, sigue dándonos todo lo que puede. No nos resulta difícil imaginar
cuanta sonrisa pura nos ofrece, cuanto amor nos comparte y cuanto seguimiento
de Jesucristo ejemplarizante. Todos sabemos que desde la edad de adolescente
Cris se había descreído y abandonado al seguimiento práctico del culto
cristiano, pero ella ha sido en la tierra una hija de Dios muy aventajada, y
ella lo sabía, se daba cuenta que con toda naturalidad cumplía con las virtudes
teologales, cumplía con muchos de los sacramentos y muy importante
"Amaba al prójimo como a ella
misma".
Dios la
ha acogido en su reino como lo que ella es, ni más ni menos, y se puede
comprobar en la magnífica Luz que nos ilumina, intentamos seguir su recorrido,
intentamos seguir su ejemplo con ilusión, y viviéndola presente entre nosotros.
El Dios
de todos sabe que necesita a los humanos como Cristina, hoy todos muy vivos,
reviven con nosotros la Alegría de la Pascua de la Resurrección
FELIZ PASCUA