Siento
se mueve en el aire un oxígeno con algo mágico. Mi respiración sufre cadencias
que solo Dios conoce sus variados tipos. Siento a Cris en cada bocanada que
inspiro y siento que pierdo de Cris en cada expiración.
En
verdad confeso que muchas veces necesito ventilación asistida, esa ventilación
me la provee mi Amada Inmortal , su Amor mueve mi diafragma y mis conductos
lacrimales son ellos fuente de tesoro pleno de AMOR.
Cris
siempre transmitía amor en cada acción, hasta cuando se fue de la tierra, en
sus últimas horas de vida se acercó al Valle del Mao al primer aniversario de
la madre de su queridísima Aurita, todo en ella se movía con AMOR. Que
extraordinario poder llegar a ser un receptor del mismo, cuando la teníamos en
esta Tierra y ahora disfrutando de su energía espiritual desde el Cielo. Me
mueve el AMOR que nace de una Santa, Cristina, humana a la que también le movía
el AMOR y tanto le encantaba donarlo.
VIVAMOS
a CRIS