Busco y
encuentro, busco y no encuentro. En este mes de mayo donde las flores se hacen
dueñas, en donde queremos a nuestras madres (hoy se celebra el día de la Madre,
benditas todas), donde alabamos a nuestra Virgen María. Florece en mis
entrañas, como mujer en estado de buena esperanza, todo el ser de Cristina.
Como
gran pescador es ahora cuando más le hago obediencia a su corazón, mi
estulticia me perdía en su vida terrena,
mi egoísmo quebraba su merecido calor ante tamaña falta de salud.
Cuantos
ejemplos y obras de su amor reprobados por un alma materializada, pegada al
Señor en apariencia y en profunda inmoralidad. Dominado por la codicia, en un
mundo más material que cristiano, más voraz en el encuentro con el egoísmo que
en el camino del verdadero amor. Y ahora en las aguas llena de amor de Cris, en
su eterna luz me hundo para ahogarme de su sabiduría, que no es otra que AMAR,
para ella la Clave es Amar, como las madres aman a sus hijos.
Cris,
gracias por tu amor natural, sin esfuerzo, sin egoísmo, limpio y transparente,
cargado de fortaleza, cargado de esencia pura y permanente. Buscamos y
encontramos tan fácil a Cris. Buscamos y reparamos en su luz. Buscamos y actuaremos
como ella vivía en su plena humildad, siempre una sonrisa, siempre un momento
que compartir, siempre un abrazo que ofrecerte, una fiesta en la que bailar,
siempre su sangre preparada al rescate.
Gloria a
toda ella para seguir su inmortal camino. Y en un día como hoy abrazar a todas
las madres que nos cobijan en su seno. Amar es la clave.