Recién
llegado de la Romería dominical con Cris, me pongo a escribir en su blog,
reflexionando sobre el reto, como le llaman ellas, que hoy nos pasan las monjas
Dominicas de Lerma. Y como en casi todos veo a Cris reflejada.
Leamos
despacio y gocemos:
“…me daba cuenta de que el amor es como
las flores: cuando se da, cuando se entrega, es como un ramo de flores frescas,
que hace bien, que sorprende, que llena de alegría... pero el amor se tiene que
ir renovando día tras día, gesto tras gesto; si no, se va marchitando, y solo
queda el recuerdo pasado de aquello que un día hicimos….Hoy el reto del amor es
sorprender con un detalle. Hoy cuida a las personas que quieres sin dar por
obvio que las quieres. Díselo con un gesto concreto, piensa qué le haría
ilusión y entrégaselo. ¡Y no te olvides de decirle que le quieres!”
Creo que
no exagero nada, cuando veo en mis recuerdos a Cris, cargada con la Cruz de su
enfermedad a cuestas, renovando día tras día el Amor para con los demás. Cuantas
broncas tengo llevado por no sonreír, mostrar gentileza o simplemente conversar
con personas que se le arrimaban como una abeja buscando su néctar.
Confieso
que me cuesta mucho seguir su increíble ejemplo, la busco sin cesar para
aprender de Cristina tanto y magnífico maná.