Ayer
celebramos la Virgen de los Dolores, elegía a la Virgen María madre de Dios en
tantos y tantos sufrimientos a favor de los demás.
Con los
respetos y el perdón de Dios a mi se me viene a mi recuerdo Cristina, ya tengo
relatado que empezando por mi y siguiendo por tantas y tantas personas, Cris
volcaba su corazón, derramaba su sangre por dar y dar a los seres humanos que
se acercaban a ella.
Ofrezcamos
en su honor este poema:
¡Oh gran obra de amor!
La muerte murió
cuando Cristina dejo su Vida
entregada en Amor.
Que el mismo Sol
nace de ella.
Su bondad, felicidad y alegría
nos llega de su nueva Vida.
Esta
semana también ha cumplido siete años nuestro ahijado Jorge, su campeón se hace
un poco mayor, Cris no deja de ofrecerle todo lo que puede desde su morada
eterna, su alma no cesa de manar puro
amor que Dios quiera Jorge sienta toda su vida. Felicidades Jorge.