Ayer me acerqué a un primer aniversario en el lugar de Santa Cristina de O
Viso. Esta aldea se encuentra cerquita y en camino de donde era mi abuela
materna Caridad, Rendar. El pasar por cerca de esta iglesia, ha sido para mi
infancia una costumbre tan bonita, como querida en aquellas noches otoñales
donde nos esperaba, en casa de mi tío abuelo Pepe, un riquísimo magosto.
Años más adelante, con ese detalle tan importante para nosotros, que el
pueblo se llamase Santa Cristina, mi abuela Caridad, mi esposa Cristina y yo
pasando por la mencionada carretera, nos apartamos para rodear y ver la iglesia
que se ubica en un bellísimo promontorio, rodeada de dos ríos y bellísimos
castañales.
Pues como seres creados por nuestro Padre Creador; El, cual sabiamente ha
decidido crearnos en cuerpo y alma, fundidos en un Ser, en el cual el primero
polvo es y polvo se vuelve y siendo el Alma la eternidad en el Cielo, tuvimos
la fortuna ayer de acompañar a una gran persona, Pablo, y a toda su familia; en
el recuerdo, emotivo y feliz del primer aniversario de su padre Antonio. En
verdad fueron una hora y media que mi corazón tocaba mi espíritu, provocándome una
felicidad llena de tanto Amor. El lugar, mi abuela, mi mujer y una familia que
me vino de regalo, un regalo más de Cristina que no para de llenar mi vida de
felicidad, alegría, paz y bien.
Os queremos familia de Santa Cristina de O Viso.