Hoy es un día fantástico, lindo, lleno de buena costura. Me llega una luz preciosa, mimosa pero no
poco intensa, y como de un largometraje se tratase me quedo gozoso viendo como
cuidada a sus padres, pendiente de ellos en cada momento, como mimaba a mis
abuelos; desde el ya lejano 1999, cuando aún siendo novios, acarició, (a mi
abuelo materno en su agonía), con su trabajo dedicado y profundo en amor y
alegría. Y hasta cuando su vida humana se apagó, mimando, ayudando en la
limpieza de su hogar, en cada detalle de su bienestar a mi última abuela
Caridad. Cris siempre me repetía que suerte tuviera en vivir a los cuatro
abuelos, lastimosamente ella solo tuviera la oportunidad de conocer a su abuelo
paterno y hasta muy corta edad, “a miña netiña”, “a miña netiña” repetía el
abuelito en su despedida humana.
A Cris la he vivido fundando una nueva familia con los del Adaxa; donde
posaba su alma y dulce cuerpo, allí crecía el bien, allí nacía una familia. He
visitado con ella muchos ancianos, siempre optando por dar vida a todo ser
humano que caminase a su lado, prendiendo la semilla del Amor desinteresado.
Hoy es un día de fiesta, celebramos el día de la Sagrada Familia, que
modelo de vida el hogar de Nazaret, este habla de un amor, que deja crecer en
libertad sin poseer, que abre la puerta de su casa a la compasión, a la
hospitalidad, al ser con otros. María, José y Jesús nos recrean una Sagrada
Familia.
Sintamos tanto cariño, para unir nuestros corazones, deseándonos un
FELIZ AÑO 2019