Es este un viaje en el que como escribía Machado, de su poema –Me dijo una
tarde-
Ama tu alegría
y ama tu tristeza,
si buscas caminos
en flor en la tierra
viajo lleno de ilusión para alcanzar su tranquila velocidad, su fina llama
y amar con enorme ilusión el gozo de la vida eterna; la fe, como si de un ojo
se tratase, nos vislumbra a Cris con toda su belleza.
Camino de mi dominical romería mariana, encuentro a una cariñosa vecina de
la calle Camiño Francés, que me salpica -con todo su amor- “te leo cada domingo
en el blog de Cris”. Mi corazón no lograba atravesar tanta feliz opresión y mis
gracias tan pobres, en mi profundo deseo de abrazarla con la fuerza que no deja
de mantenerme feliz y agradecido en la Luz de Cris.
Mil gracias. Mil abrazos