Celebramos hoy un recuerdo eucarístico por el alma
de Cris. Buscando un espacio de acogida, purificador y bello al mismo tiempo,
gozamos:
- del corazón de tantas personas que nos han
acompañado con todo el cariño.
- de los amigos antes que grandes músicos, Elsa y
Canco, acompañados de una inefable soprano, Susana Gaspar.
Y todos ellos nos envuelven en una increíble belleza, la gran fiesta por el
Alma de Cris, en una profunda Eucaristía que celebra el Padre Alberto y nos
acerca en una preciosa homilía a la acogida en la sonrisa que Cris nos ofrecía
cada día.
Son
momentos humanos en que uno siente sensaciones contradictorias, que en todo
caso brillan de tanto amor sentido.
Vivamos a Cristina