Cris está presente en mi vida a cada momento, especialmente los domingos mi
entrega es total. Leo que el nombre de la Virgen, María, probablemente sea de
origen de una mezcla de hebreo y egipcio, siendo su significado “amada de
Dios”, y si bien es cierto que Cristina se llamaba María Cristina, toda ella
era amada por Dios, toda ella era amada por todos y como no, toda ella nos
amaba a todos.
Por momentos se me hace increíble que no esté junto a nosotros, por ello su
ejemplo nos debe hacer reflexionar y ver; cuanto amor desaprovechamos, cuanta
falta de humildad poseemos y sin embargo porque no disponer de más valores,
educación, buenos hechos y feliz unión humana.
Hasta nuestra vida terrena es finita, el Señor nos ha creado libres, es
nuestra elección tratar de hacer el bien y sonreírle a la vida, que es acercar
la ternura al prójimo.
Mi vida humana gira alrededor de su figura, probablemente buscando cobijo,
probablemente siendo egoísta para alivio de sufrida pena. Pero el domingo soy
un poco mejor al lograr conseguir sentir su presencia; como contiene la letra
de una de las bandas que tanto le tarareaba (La Dama se esconde) en su canción
“En su presencia”:
“Yo soy un niño en busca de
un tesoro…
Escucho el roce de tu
aliento y tiemblo…
Escucho al cielo suspirar
por tu voz…”
Y yo en su presencia soy un poco mejor, por ello
siempre mía, mi esposa inmortal.