Cada semana, cada día, cada hora, cada minuto, casi, casi cada segundo me
encuentro con situaciones, recuerdos, vivencias pasadas y presentes, hechos,
sentimientos que me llevan a vivir con Cris; lleno de amor, paz, tristeza,
alegría. Y todas las quiero reflejar en este vergel, con frutos producto de una
extraordinaria semilla plantada en mi corazón, y que en mi alma llevaré.
Es bien cierto que no hay fruto como el original, ni pretendo en mi persona
elevar semejante osadía. Pero Dios quiera que esta siembra, alcance algún ser
en los que germine maravilloso fruto.
Volviendo al principio, muchos de esos momentos los llevo a este cuaderno,
y hoy en nuestra romería mariana dominical, me topo con el texto diario de las
dominicas de Lerma: “Hoy el reto del amor es entregarte a fondo, con alegría…
Recuerda que toda semilla que muere da mucho fruto”, y ahora tergiversando, yo prosigo:
“mi joven esposa regaló al mundo un inmenso corazón; mi entrega tal vez sea
pequeña, ¡ pero tiene cosecha de vida eterna ¡”
FELIZ VIDA