Si, por adelantado, ya que es mañana 9 de marzo cuando cris cumpliría 49
años; pues este viernes 6 con una eucaristía recordé como cada año su cumple en
San Pelayo. Ore mucho con el Señor, recé mucho por Cris, y es que rezar por su
alma es como hablar con ella, es como sentir que abrazas algo tan grande que es
inabarcable, pero al mismo tiempo tierno, suavecito como un muñeco de peluche
que percibes su suavidad que te hace subir a un levítico mundo lleno de
armonía, bañado de recuerdos
imborrables, de recuerdos inolvidables que te tocan el corazón, que te
tocan el hondo pesar, que disfrutas por momentos escuchando aquella sonrisa,
que sollozas en otros momentos al comprobar que no está en su persona y vuelves
a sonreír, risas bañadas en un amor que jamás llegue a percibir todo, tan
justo, tanta cantidad, tan hermoso. Jamás vi amor tan hermoso , solo un Dios
creador pudo haberme ofrecido tanto regalo, a pesar de que el cumpleaños es de
Cristina, el más regalado, el más querido, el que siempre se sentida repleto de
bondad, paz y amor, ese era yo; si, si, ese era yo. Fuese su cumpleaños o fuese
el mío, al fin quedaba el mejor pastel para mí.
Hermosa se encuentra mi esposa
Llena de alegría para mi toda mía
Gozosa tanto como bondadosa
Sea de mi fiesta o sea su fiesta
Cuida de mi como la más grande esposa.