Busco en internet quien era realmente Pumuki. Yo lo tengo en mente cuando
en nuestra época de jóvenes enamorados, Cristina me llamaba Pumuki. Con su
amplia sonrisa, escucharle decir: “Hola Pumuki”, no dejaba de reflejar en mí,
otra sonrisa, una réplica de una inferior calidad, pero al fin y al cabo un
intento de encontrar un reflejo a lo que ella tan buenamente hacía.
Volviendo al comienzo , encuentro en la Wikipedia: “Pumuki es un duendecillo creado en 1961 por el alemán Ellis Kaut. Es
invisible para todo el mundo, salvo para el maestro carpintero anciano Eder,
con el que vive y para el que solo es visible. Pumuki es infantil, inmaduro y
travieso…”. En España salió como un dibujo animado y alrededor de él se
creó un mercado de merchandising impresionante, con muñequitos, pegatinas y
representaciones juveno-infantil que lo volvieron muy popular.
Y a Cris le encantaba, le transmitía los valores que a una joven como Cris
la desbordaban dentro de su Ser. Jovialidad, generosidad, vitalidad, alegría,
ingenuidad, nobleza y muchas ganas de divertirse con cierto grado de travesura,
pero todo dentro de un universo sano, muy sano donde solo tiene cabida el amor
verdadero, risueño y juguetón pero verdadero y noble.
Cuanto Sol tengo en mi órbita del Sistema de
Cristina, Estrella Central.