Cuando nuestro corazón no está habitado por un amor fuerte o una fe firme,
fácilmente queda nuestra vida a merced de nuestros miedos. A veces es el miedo
a perder prestigio, seguridad, comodidad o bienestar lo que nos detiene al
tomar las decisiones. No nos atrevemos a arriesgar nuestra posición social,
nuestro dinero o nuestra pequeña felicidad. Cris era pura transparencia mostraba
siempre su corazón y lo enseñaba tal y como era, persona auténtica y llena de
nobleza.
En esta sociedad que con frecuencia vivimos preocupados solo de quedar
bien. Nos da miedo hacer el ridículo, confesar nuestras verdaderas convicciones,
dar testimonio de nuestra convivencia matrimonial me da mucha fuerza y
ejemplaridad ahora que solo contemplo su alma.
Desde este humilde recuerdo de Cris queremos transmitir que buscándonos
cada uno como somos podemos disponer de un tesoro que compartir y amar en
profundidad.
Cris nos ama y nos ofrece su Luz…Auténtica