Me sale del corazón envolverme en la armonía de Cristina, conversar con
ella, amándole, pidiéndole perdón y seguir muy apegado a tanto amor.
Cris lucho con las armas que pudo para aferrarse a tu amor siempre
presente. Sé que tu fe estaba debilitada, pero también sé que Dios, nuestro
Padre, acude a darnos cobijo, y a ti te tiene muy cuidada, muy feliz en su
casa.
Cris perdóname si no sigo tus consejos, perdóname por favor, solo busco contrición
en busca de ser mejor en este mundo complicado, donde todos nos volvemos
ciertamente egoístas y poco participes en hacer un mundo mejor y más alegre,
con nuestro esfuerzo y cariño a favor de los demás. Todo lo que tú harías,
bueno “algo” de lo que tú harías, intento copiarlo y busco los medios para ser bueno,
es lo que me queda en esta vida, es lo que puedo hacer para honrar tu
presencia, venerar tu espíritu, amarte y amarte para siempre jamás.
In memoriam Cristina