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domingo, 4 de julio de 2021

La verdadera felicidad

Sigo con alto interés la serie que emite RTVE sobre la azarosa vida de Leonardo da Vinci, el genio italiano, el polimata insaciable del saber, por encima de cualquier motivo, de cualquier circunstancia. El Renacimiento se ve beldado con su aportación, pero es motivo que lo traiga a colación no por ello, sino por su impagable aportación a nuestra espiritualidad, el poder ver el fondo del ser de una persona, el perseguir la esencia de los humanos, ver nuestro interior y fluir en su obra son un sinónimo.

A Cristina le encantaba una de sus obras maestras, La Mona Lisa, con seguridad Cris veía también en su interior mucho más que su aspecto exterior, cuanta verdad se habrá llevado y no desvelado, pero cuan legado sobrado de amor nos ha dejado.

En un capítulo en el que Leonardo se disponía a retratar a Lisa de Giocondo, la esposa que su marido le encargo el retrato a Leonardo, me encuentro con las siguientes frases que no me canso de escucharlas y saborearlas, mostrando cuanta verdad y donde se encuentra la pulcra felicidad que Cris nos ha legado.

 

Leonardo da Vinci: Mi señora veo que guardáis luto.

 

Lisa de Giocondo: Si, por mi hija Lucrecia. Nos dejó cuando solo tenía seis meses de vida.

 

Leonardo da Vinci: Cuanto lo siento.

 

Lisa de Giocondo: La echo en falta a diario. Era una niña tan dulce, tan llena de vida.

 

Leonardo da Vinci: Os brillan los ojos al hablar de ella…………

 

Lisa de Giocondo: ………..Hay algún problema maestro.

 

Leonardo da Vinci: Lo siento, mi señora. No sé si podré pintaros.

 

Lisa de Giocondo: ¡Ah!. No os entiendo.

 

Leonardo da Vinci: Al pintaros debo ver más allá de vuestra apariencia externa. Debo ver quien sois. Ver vuestra alma.

 

Lisa de Giocondo: Dudo que eso sea tan difícil.

 

Leonardo da Vinci: Dios se lleva a vuestra hija….¡Ah! ¡Ah! Y aun así sonreís.

 

Lisa de Giocondo: ¡Ah! Agradezco el tiempo que pasé con ella. Estoy tan agradecida por los recuerdos. Sabéis, sufrir nos acerca a Dios.

 

Leonardo da Vinci: Yo intenté acercarme a Dios a través de la belleza.

 

Lisa de Giocondo: Si es la verdad lo que buscáis. Tal vez busquéis en el lugar equivocado. Solo hay una verdad que los mortales aspiramos a conocer, y es el AMOR.