Pages - Menu

domingo, 9 de enero de 2022

EL ORIGEN. El regalo que Dios me tenía preparado (XIX)

 

En mil novecientos noventa y nueve, yo había comenzado a trabajar en una ingeniería y empezaba a rondar nuestras mentes el poder comprar una vivienda y unirnos en matrimonio para siempre. Fue un año en que Cris me apoyaba como siempre en todo, había creado la página web “sarriaweb.com”, en aquel nuevo mundo de la nueva e incipiente era de internet. Y no quiero hablar ni una palabra más de mí, solo utilizo mis vivencias para contextualizar y poder reflejar tanta generosidad y amor recibido de Cris.

Cristina se desvivía porque me sintiera a gusto y saliese adelante en mi recién carrera laboral. Sus caricias, sus abrazos, sus besos, sus ánimos en momentos en que desfallecía, eran como un oasis en un desierto. El año 1999 y el 2000 Cris me ofreció su sangre, por hacer de mí una persona con valía y bonhomía. A modo de muestra la veo incansable llamando a alcaldes, empresarios, entidades, en definitiva con todo lo que se movía, para ofrecerle los servicios que yo intentaba vender. No desfallecía, parecía incombustible al esfuerzo y yo solo veía el amor hacia mí con tanta dedicación.

Aunque lo quisiese me sería imposible olvidar tanto bien, tanto amor recibido. Gracias Cristina por quererme tanto. Te amo.