Teníamos pendiente hablar de Don Arturo. Más allá de toda su fantástica inteligencia, a Cris y a mi nos interesa conversar de los valores que transmitía; recuerdo tantas veces que me venías contando a la noche que habías visto y conversado con Arturo (tu maravillosa naturalidad, cercanía, cariño, transparencia y amor provocaba que trataras a la gente de tú sin menoscabo de disponer la misma cortesía y respeto que solo tú lograbas transmitir), con tu característico cariño me describías su sonrisa, imitándolo con tanto amor, parad por favor imaginad a Cris con su sonrisa perenne imitando con tanto amor la sonrisa de Don Arturo....Los veo, con Cris atenta a las sosegadas y valiosimas palabras de Don Arturo, interesándose por su deficitaria salud, contándole el trabajo que tenía pendiente y Cris sin dejar de interesarse por Maricarmen. Os prometo que era un momento grande, sobre todo por los valores, que obviamente no puedo transmitiros de igual manera, que Cris me reflejaba por esa palabra tan excelsa que Dios le había regalado y ella explotaba y ponía a disposición de la humanidad. Que grandes valores, que debieramos cuando menos atraparlos para soltarlos
Propongamonos seguir el ejemplo de Cris y Arturo de Arturo y Cris, los dos nos iluminan para hacer cada día una mejor humanidad