Pages - Menu

domingo, 17 de julio de 2016

DOMINGO de JULIO (Sed...., de amor)

Son días calurosos, normalmente, los domingos de julio en nuestra tierra. Acompañados por tanto con el bendito sol, no pocos domingos de nuestros últimos años juntos en la tierra (mayormente retraidos por la enfermedad de Cris y por mi aversión social), los pasabamos resguardados en nuestra casa para mitigar  su frenética actividad. Traigo a colación esta situación, al recordar momentos que la nostalgía no llega a alcanzar el tamizado de la normalidad cotidiana o incluso de la plena tristeza y carestía de felicidad; sobre todo por falta de acompañamiento provocado por el egoismo propio, que los tiempos corrientes posee a la mayoría del ser humano. Ya que curiosamente esos días, en que todo parece indicar "vino y rosas", no dejaban más que momentos tristes que solo el calor humano puede mitigar y aliviar, porque a todo ser humano le gusta y le es necesario el cariño.
En esos días era palpable la situación de la humanidad contemporánea, que vive (estoy obviamente generalizando) por y para sí. Viendo a Cristina que regala tanto de su corazón, soy el primero en tener que aprender que regalar cariño, sonreir,...,llamar a la puerta de una persona para ello, es un gesto de AMOR y CARIDAD que llena muchos momentos, a los que le sobra hedonismo, vanidad, pretensión. Tratar de intentar saciar la sed, y no precisamente de agua, sino de cariño a nuestros amigos, compañeros, vecinos..., en definitiva humanos que nos rodean, es el mejor homenaje que le puedo y podemos hacer a nuestra Cris que tanto daba y tan poco recibía. Cristina daba mucho amor pero también le encantaba recibirlo, que Dios y ella me perdonen no haber hecho lo suficiente cuando la tenía junto a mi en la tierra y tenía tanta SED de AMOR.