Tengo a Cris encima de mi por el retardo con su siempre cita con las Postales Navideñas. Llegado primeros de diciembre Cristina cogía con su tierno cariño las postales de Navidad, y con su listado, cercano a los treinta corazones, se disponía a felicitar la Navidad del modo tradicional, con la típica postal manuscrita. Este año con algún que otro follón me he dejado llevar, y Cris, pues me lo está recordando a cada momento.., me pongo a ello de inmediato.
A Cris le encantaba hacerlo pronto, ser la primera en ello le gustaba sobremanera. El rito anual que ella bañaba en amor lo servía con premura para saborearlo con toda su fuerza. Cristina disfrutaba dando alegría, saludándote, felicitándote,.., ella en la tierra vivía y disfrutaba cada momento que podía compartiendo todo lo que llevaba dentro, siempre dispuesta a dar.., que magnifica embajadora de Dios. Y también le encantaba ser correspondida, visitaba con enorme ilusión el buzón para comprobar si había ese amor, en el depositado; porque Cris daba mucho y lo hacía de un modo desinteresado, pero normalmente como humana que era, quien es un erudito en cualquier virtud le apasiona ofrecer de ella todo lo que puede, al mismo modo que recibirla; y en ello, yo el primero, me quedaba muy lejos.