Como el
año pasado veo al nombradísimo y queridísimo taxista de Louzara, espera
paciente su cliente y mi mente recala en tan grandes recuerdos; cuanto
nombraba, cuanto sonreía, cuanto le hablaba,…, cuanto disfruto y cuanto me
ilumina Cristina.
Ayer ha
sido el día de San Juan, mañana 26 se cumplirán 28 años de un día inolvidable,
que tanta alegría y cada extraordinario momento me ha dado el resto de mi vida.
El San Xoan Terrorífico, como yo lo llamaba en mi juventud, me dio a mi esposa,
me la embelleció, me invitó a conocerla con la sangre propia de mis 19 años recién
cumplidos y con un horizonte vestido de gala. Su increíble belleza, su inefable
sonrisa, hacía descubrir en mi fantásticas películas, que como si de opiáceos se
tratase me harían tocar el cielo sin haber fallecido.
Ahora este
San Xoan sigue siendo “terrorífico”, su gracia me acompaña, no me abandona; es
más me invita a ser dichoso para que viva a Cris como aquel San Juan de 1989.
Feliz San Xoan nos desea Cristina