Mi vida eres tú el centro
Mi alma alberga sentimientos vivos que brillan con
gran intensidad. En este caluroso día de agosto siento tus brazos y tus pómulos
tan suaves y tiernos, como llenos de bondad y bonhomía.
Cris te necesito como siempre te necesite, en tu
ausencia en carne me veo a menudo necesitado, huérfano de ese camino humano que
tanto disfrute, me veo débil y carente de fuerzas.
Son días plagados de ausencia, perdido en la
miseria humana y busco tu presencia en el recuerdo que no logra reflotar, tu
imagen en la mía, tu bondad en mi ser, tu generosidad, tu dulzura, tu alegría
en mi cuerpo, que como cáscara rota por el dolor vierte tanta virtud.
Dame besos y caricias como siempre me adornabas. Dame
vida como tu tanto amabas. Déjame que escuche tus palabras y déjame acariciarme
a ti, lo que más quiero.
Mi vida eres tú el centro