Cris y yo nos encantaba esta serie tan entrañable, que va relatando la
historia de una familia en España, desde los últimos años de la dictadura hasta
nuestros días. Confieso que desde que Cris nos ha dejado humanamente, no he
vuelto a verla; de una manera egoísta abandono la serie, en ella me faltaría
Cris, y…, si ya sé, en la mayoría de otras situaciones similares disfruto con
ella en su nueva dimensión, pero con “Cuéntame como paso” me supera, y
tratándose de recuerdos, la melancolía humana desborda mi acercamiento a Cris
en su espíritu viviente.
Aprovecho este comentario para encontrarme con el espíritu de este baúl de
recuerdos, en el cual es Cris la protagonista. Como sus vivencias, sus
trabajos, sus emociones, sus enfados, sus travesuras, sus preocupaciones, sus
pecados, sus alegrías, su amor, su sonrisa, sus sueños, sus, su,…, su corazón y
su alma.
Corazón que he disfrutado intensamente veinte y seis años y cuatro meses,
muy pegado al mío para que, como una especie de marcapasos, lo empujara en la
supervivencia, tan flojo el que agotó al de Cris, extenuado, sin otra gota que
poder llevarse, paró para siempre. Pobrecita Cristina dejando todo su corazón
para salvar el mío.
Mi insuficiencia se nutre ahora en su alma, su ayuda no ha cesado en
mantenerme siempre en las mejores condiciones. Cris, mi esposa inmortal, nunca
me abandona, sin ella mi corazón cesaría de latir, y mi alma probablemente se
perdería en el infierno.
Cris necesito quererte
Cris es tan fácil quererte
Cris dejar de quererte. Pecar sería.
Cris quererte, Vivir sería.
No hay comentarios:
Publicar un comentario