Ya ves Cris, ayer llegaron nuestros queridos americanos, bueno una parte de ellos los que se quedan en nuestra casa: Ana, John y Luca. Es fantástico ¿verdad?, tenemos que agradecerles con todas nuestras fuerzas hayan hecho este gesto de continuidad y amor con nosotros, sobre todo conmigo su amor está en su piel, se nota, se percibe y han echo uso del mismo para acompañarme fisicamente en la tierra, que tanta falta me hace ahora que no estás tú para darme tu inagotable amor, nunca te cansabas, eras insaciable de donar tu corazón. Perdón, volvamos a nuestros queridos Ana, John y Luca, ya que Tú que tanto te volcabas con ellos, aún recuerdo el verano pasado habían llegado el 24 de junio, celebrabamos el San Juán y habíamos ido a almorzar con la Parroquia de Santa Maria ya que habíamos tenido el honor de recibir a nuestro Obispo Alfonso, pero tu mente se encontraba en abrazar con todas tus fuerzas a esa familia a la que tanto querías y no venían desde el 2008. Que fantástico.
Este año no tendrán esa cariño cercano, pero a la vez trabajado porque es relativamente fácil el amor que yo les puedo dar: abrazos, buenas palabras, ternura verbal y enriquecedoras sensaciones de gran aprecio y amor, pero ¡ayyyyyyy¡ tu Cris: sonrisa desbordante, amor transparente, generosidad infinita en el ofrecimiento de tus bienes, trabajo para elaborar la cariñosa comida que les ofrecías, desbordante preocupación por todas sus posibles inquietudes, todo el trabajo máximo para que se sintieran cómodos y sobre todo llenos de amor.
Pues Cris como normalmente el que siembra recoge, tú todo lo que has sembrado lo estamos recogiendo ahora con todas nuestras fuerzas, les damos nuestras gracias más cariñosa, ellos merecen mucho más de lo que yo les doy, espero que tu luz me ayude a ser un anfitrión que por lo menos te llegue a la altura de la rodilla.
Ana, John and Luca, Welcome to The Home of Cristina
Ana, John y Luca, Os queremos mucho