Leo que
este año vuelven los Maxipendientes; y, como con tantas situaciones y cosas, se
me viene a la cabeza nuestra querida Cris. En los noventa era una enamorada de
llevar pendientes super largos ¿os acordáis?; y además los cambiaba todos los
días. Recuerdo con gran alegría como disfrutaba con ellos, con su preciosa, y
por momentos, coqueta sonrisa. Son esos momentos que disfrutábamos con ella los
que ahora nos llevan a vivirla con toda su luz, su deidad es tan elevada que
sobrepasa cualquier obstáculo.
Humanamente cuesta y mucho, pero su luz es eterna, CRISTINA BRILLA PARA
SIEMPRE.
Aquellos
pendientes colgando de sus preciosas orejas, su alegría a la hora de
disfrutarlos, lo compartía todo. Pero ante todo daba mucho cariño, por ello su
Luz, que llega a epatarnos, tratamos de reflejarla lo máximo que podemos,
sabiendo que nunca caminamos solos. Hoy también celebramos la Ascensión del
Señor, que extraordinario día para mirar al Cielo, disfrutar y estar felices.