Me
encuentro un tanto afligido y, por favor con gloriosa contrición me uno a la
felicidad del amor, nuestra bendita Caridad. A poco que haga una llamada al
Cielo encuentro con su infranqueable sonrisa a Cris que me anima en cada una de
mis imperfectas trayectorias. Confuso exordio, trato seguidamente de mimarlo a
seguido para que se entienda y no caiga en una simple y rococó prosa descriptiva.
Por cierto hasta en ello me regaña Cris, que con mucha más humildad que yo, no
ceja en explicarme que menos rollo, menos aplicar léxico rebuscado y más dar y
compartir cariño directo, llano, sincero y alegre. Cuanta razón, pero hasta en
ello no doy encontrado la plena luz de Cris, pobre de mi vanidad…., de seguido
lo intento:
Os contaba
mi disgusto, porque en una reunión que tuvimos los miembros de Cáritas esta
semana a propósito de organizar una operación Kilo (recogida de alimentos en
los supermercados); esta se convierte desde su principio, en una serie de
reproches que no nos permiten ver más que esos árboles, impidiéndonos ver el
gran bosque que son los necesitados de todo tipo de bienes: materiales,
instructivos, acompañamiento, intelectuales, pedagógicos y un largo etcétera.
CRIS
SIGUE DÁNDONOS DE TAL LUZ QUE TANTA FALTA NOS HACE.
VIVAMOS A CRIS
PD: El
próximo 18 se cumplen dos añitos de su huida al cielo en el lugar donde suspiro
por última vez, en La Casa de Cristina nos llama a orar con ella para recordar
tal fecha.