Se acaba 2107 y vuelvo a los recuerdos, ávido de
palparlos para saborearlos y sobremanera no olvidarlos. El 18 de octubre fueron
dos años, hablo con muchos de vosotros que el tiempo con su implacable carga
física, por un lado nos deteriora nuestra capacidad cognitiva y por otro nos
relaja nuestras emociones, y yo humildemente y con todo el cariño os interpelo
que lucho contra ello, porque siento una pena profunda. Si se desvanece esa
pasión, se desvanece en cierta medida el amor, y el AMOR es el tesoro que Cris
tanto compartía con nosotros y que la hace inmortal, la mantiene presente en
nuestras vidas.
Cris nos anima a disfrutar en este día de fin de año,
en el cual la recuerdo a ella tan guapa, con sus peinados que tan amorosamente
le hacía su siempre amiga Aurita. Su pelo, como ella misma, era del mundo
divino, era una maravilla tocar aquel pelo que acariciaba su carita llena de
sonrisa, una sonrisa limpia, sonrisa franca, sonrisa sincera que acompañaba con
tanta ternura y brotaba sus ganas de vivir, sus ganas de amarnos y su increible
FELIZ AÑO.
Pues un día como el de hoy, vuelve a sonar su ternura,
siempre obstinada en ser un reflejo de la verdadera humanidad.