Ayer me
acerque a Lugo a disfrutar de las jornadas de convivencia de las cinco Cáritas
Diocesanas gallegas. Me resulta inspirador y tremendamente reconfortable
acercarse a la obra que el Señor tanto nos ha enseñado, el AMOR, que no deja de
ser la CARIDAD, es maravilloso compartirlo y vivirlo. Dios cuanto nos ama,
estoy seguro que esa esencia la contenía Cristina. Jamás en mi vida hubiera
imaginado encontrar ese tesoro humano, lleno de AMOR puro, desinteresado y tan
largo como todo su cuerpo.
Siento su LUZ
Desconozco que hago
Intento acercarme
Intento seguirla, su Alma me ayuda
Tu sonrisa me levanta
Tu AMOR, mi Esposa Inmortal, me engulle
Yo lo inhalo y veo esa LUZ Preciosa