Ayer se
celebraba la unión sacramental en matrimonio de una prima especial, Marta, de
Cristina con un novio maravilloso de nombre Antonio. El acto en sí, de la
Alianza Matrimonial en que se han unido conyugalmente para toda la vida, bajo
nuestro Padre El Señor, es tan maravilloso y tan lindo que inevitablemente me
transportaba a aquel 6 de septiembre de 2003, en donde Cris y yo nos hacíamos
marido y mujer ante la mirada de Dios. Nos prometíamos, entre otras cosas,
querernos, respetarnos y cuidarnos en la enfermedad todos los días de nuestra
vida. En el día de ayer por momentos sentía su presencia, la veía a ella
radiante y feliz, que Novia más guapa y más feliz tuve en mis brazos, ayer la
sentía con tanta fuerza que a uno le brincaba la sangre, supongo que saltando y
llenando todos los vasos sanguíneos sin dejar uno, y envueltos en tanto Amor
como lo siento a cada momento con Cris tan presente.
Felicidades
Marta y Antonio, que Dios os bendiga y a ti Marta siente en tu Ser a Cristina,
que tanto te quiso y ha ayudado en la tierra, y seguro sigue velando por ti desde
el Cielo.