Tanta cualidad poseía Cristina que no lograré llenar tanta de ella escrita en mi corazón; corazón que la guarda, como
si se tratase de un disco duro de una computadora.
Tengo que sentir a Cris, necesito hacerlo, quiero que permanezca muy viva
en mi ser; no recuerdo si ha sido en este blog o personalmente a alguna
persona, contar que siempre lucharía, y hasta la extenuación, para que el propio paso
del tiempo no menguase la frescura de un dolor por momentos hiriente, pero que
por encima de todo tonificador, al
tenerla y sentirla muy profundamente. Suplico que su magnetismo, su presencia,
su ternura, sus sensaciones, su olor, su belleza, su sensibilidad, su paz, su
amor, su majestuosa bondad y su extraordinaria sonrisa, fiel reflejo de todo lo
anterior; no se olviden de visitarme cuantas más veces mejor.
Me acerco todos los días a Cristina, en cuanto tengo un momento y me
detengo en su sonrisa, mi vida se para, se me eleva la mente a un mundo
especial, extraordinario. Con su sonrisa es imposible no pararse, es cierto que
la misma se entremezcla con mis lágrimas, y el cóctel es increíble, y en ese
momento quiero pararme, saborearlo, profundizar, y confieso que en ese sabor sentimental, cada vez rezuma menos el contenido de mis lágrimas, y,
me digo no puede ser.
Dios por favor te lo suplico, DÉJAME LLORARLA.
Dios que soy feliz sintiendo cuanto me quería.
Cuanto me daba, y daba sin descanso.
Dios que es mi penitencia,
no apreciar tanto tesoro,
no corresponder de igual manera en tanto Amor.
Dios por favor te lo suplico, DÉJAME LLORARLA.
Dios que soy feliz,
Sintiendo su amor
Cuanto me daba, y daba sin descanso.
Dios que es mi penitencia,
No apreciar tanto tesoro
Dios por favor te lo suplico, DÉJAME LLORARLA.
Posdata: os tengo que pedir perdón, a vosotros y a Cris,
su regañina es de aúpa y no sin razón, por poder alcanzar que os pueda resultar
extenuante, cansino todo mi relato. Pero por favor al mismo tiempo os pido compresión y ayuda, para que no
desfallezca en esta elegía, que me da vida, que en ella pueda contarle al mundo
quien me espera a que llegue junto a ella para
amarla y amarla, como jamás he creído pudiera hacerlo.