Hacemos camino en cada momento,
que provoca nuestra obra abriéndolo. Existen demasiados momentos, que nublada
nuestra perspectiva viajamos perdidos, ignorantes e inconscientes en nuestro
devenir. A los que nos acercamos al regazo de Cris, de alguna manera (en mayor
o menor medida) ella nos enseñaba con su maravilloso ejemplo de su vida terrena
y ahora su fuerza celestial nos une y provoca que sintamos algo tan lindo como
el querernos los unos a los otros, como Dios nos enseñó.
En no pocas ocasiones las
fuerzas se me hacen flojas, mi debilidad humana se ve amenazada y ahí aparece
ella en forma de reflejo del magnífico calor personificado en humanos increíbles.
Hace unos meses el amor se me acercaba en la figura de Olga Goyanes, ahora más recién
en la de Ana de Agraboa, con su apoyo y calor a uno se le suben las fuerzas, a
uno le faltan las palabras y le inunda una alegría magnífica, fruto de esa
generosa bondad. Que felicidad, nos acompañen participando de este maravilloso
camino, que Cris nos ilumina.
Cris buena, que me has dado la
vida para que supiera que Amor es el Verdadero. En tus manos me abandono.