Hoy es
un día maravilloso desde cualquier perspectiva que se mire; celebramos el
nacimiento de San Juan Bautista, el precursor del Señor, celebramos el
solsticio del verano en nuestro querido hemisferio, celebramos las fiestas
patronales de Sarria. Cuantos motivos para sentirse alegres, son esos instantes
en que juntos nos unimos en magníficas vivencias. Recuerdo con alegre nostalgia
como de infautado me sentía yo en aquel San Juan de 1989. Hace 29 años navegaba
guiado por la oxitocina, sin un rumbo que solo veía llevar a bordo a mi Amada
Inmortal. Recuerdo sus risas alegres, sus bailes tiernamente desestructurados
(nunca hubo conseguido ser bailarina), su mirada transparente y feliz, su larga
humanidad; no hacía falta estar con ella mucho tiempo para inundarse de algo
que solo personas tocadas por el Señor alcanzan tal estado.
Todos los
que tuvimos la suerte de conocer a Cristina estamos felices, disfrutamos de
este San Juan maravilloso que tanto nos invita a vivir, disfrutando juntos de
esa hoguera, de esa noche mágica envueltos en la brujería de la queimada en el
campo de la feria, de esos gigantes y cabezudos, de esa Eucaristía y Procesión
solemne acompañados de San Juan, de esas verbenas en las que el rocío nos
refresca y nos condimenta para compartir todo el Amor.
Y permitirme
por favor compartir más alegría, y no una cualquiera, este jueves 21 acaban de
llegar Ana, John y Luca. La Casa de Cristina se viste con el traje más
maravilloso al sentirlos dentro, luce de gala el amor ya no hospitalario sino
el de sentirse con sus corazones pertenecientes a ella misma. En mi ser Luz
pura de Cristina, reflejo de sus valores y cariños. Que Alegría. Que más puedo
pedir.
FELICES FIESTAS de SAN JUAN