Pages - Menu

domingo, 5 de enero de 2020

Noche Mágica


La generosidad de los Reyes Magos me hace volver los ojos a Cristina. Ella que en tantas y tantas ocasiones se presentase la oportunidad, no dudaba un segundo en apartarse de su camino y abandonarse a otro, en auxilio de un necesitado, en compañía de un cualquier ser con todo su amor y sin más interés que disfrutar de tan increíble corazón.
En su sangre corría alegría, en su sangre corría el amor; sin saber cuál era el mayor de cualquiera de los dos, yo que tuve la inmensa suerte de recibir tanto de mi Amada Inmortal, veo que extraordinario es poder dar cariño en cualquiera de sus múltiples maneras. Con apenas dinero y a base de mucho esfuerzo llego a juntar para regalarme un reloj Lotus en nuestra primera noche de Reyes Magos en 1990, era una marca muy de moda en aquella época y su corazón me ofrecía todo y más, como siempre hizo en toda su vida humana.
Todo lo que suene a amor, a nostalgia, a melancolía, al fin a recuerdos me encanta. Y no deja de ser por mi Cristina, cuantas veces me dio tanto amor y yo envuelto en el mismo trato de hacer algo, pero se me escapa como una gacela en plena carrera rápida. Que esta noche llena de generosidad entre nosotros sirva para disfrutar de lo maravilloso que puede ser un humano, yo puedo presumir de poder recibir lo más maravilloso que una persona puede esperar, una esposa llena de amor a rebosar que disfrutaba dándolo y regalándolo hasta quedarse vacía; poco antes de su muerte humana se acordó de invitar por última vez a su amigas Carmen y Sina, no cejaba ni muriédose. Confieso se me hace dura esta travesía y solo deseo estar cerquita de ella, para mí y que Dios me perdone y no sirva de ejemplo por favor, esa será la maravillosa noche mágica.