Pasado mañana es 18 de octubre, que día. Gracias por todo Cristina.
La sublime herencia que Cristina nos ha dejado inculcada en nuestra alma, tenemos que ponerla a disposición de todo ser humano que necesite amor, caridad y misericordia. Desde ese baúl de sentimientos, valores, reflexiones, caridad, etc., en definitiva AMOR, nace este blog que pretende ser un punto de encuentro de todas las personas que quieran compartir sus experiencias, vivencias, momentos.., llenos de valores que Cris nos ha enseñado en la tierra y ahora nos ilumina desde el Cielo.
Con profundo Amor y gran Alegría celebramos la Eucaristía y disfrutamos del Concierto con motivo de Santa Cristina
QUE SU AMOR y FELICIDAD NOS EMPAPE NUESTRO SER
Gratitud eterna para todos
SANTA CRISTINA 2022
Celebramos la fiesta de la onomástica de Cris con la alegría y amor que tanto nos ofrece. Ha sido fantástico, gracias a todos por participar. A continuación los enlaces de fotos y un pequeño video del magnífico concierto:
Aunque no se inscribe hasta enero de 2016, y queda oficialmente registrada en la Xunta de Galicia en abril de 2016, es en diciembre de 2015 cuando se pone a andar la ASOCIACIÓN CARITATIVA Mª CRISTINA MÉNDEZ SANGIL.
Una Asociación que nace con los siguientes fines:
Desde esta ASOCIACIÓN se promueve el acercamiento a la CARIDAD de la Mano de CRISTINA, propongamonos ser mejores personas cada día de nuestra vida.
CRISTINA estará siempre con nosotros, como reza el lema de la Asociación: "LO QUE NUNCA SE OLVIDA, VIVE PARA SIEMPRE", este es y será nuestro objetivo permanente.
GRACIAS A TODOS
ASOCIACIÓN CARITATIVA MARÍA CRISTINA MÉNDEZ SANGIL
P.D.: Gracias a Begoña Valcárcel y Antonio Parga por diseñar este magnifico emblema.
A continuación enlaces con la Carta de Motivación y Gestión a los Asociados, la Ficha de Alta y Registro + Estatutos
Amor es el sentimiento y la virtud mayor que una persona puede poseer. El
fin de este cuaderno de bitácora es
poder transmitir ese amor que Cris tiene, y que
mejor que envolviéndolo en la poesía de
Quevedo.
“Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un malpresente,
es un breve descanso muy cansado;
Este lunes pasado, 26 de septiembre de 2022, ha fallecido Omar Vilela. Omar
ha sido un hombre tranquilo, generoso y muy afable. Como tanto en mi vida he
conocido y tratado a Omar por medio de Cristina. Se ha ido un hombre integro,
que llega en alma al cielo donde seguro será muy cuidado, como lo fue aquí, me
acuerdo cuando hace dieciséis años Cris lo cuido en el hospital de Coruña tras
sufrir un ictus. Que gran manera de ser humano.
Descansa en paz querido Omar
El domingo pasado me impresionaba la segunda lectura (1Timoteo 2,1-8), y
digo me impresionaba porque nos pone ante la gran medicina, y no me refiero a
la medicina clínica, que nos procura nuestra salud humana; sino a esa medicina
que nos permite transcender más allá.
“Así, pues, quiero que los hombres
oren en todo lugar, levantando las manos puras, sin ira ni discusiones”.
La oración como prioridad para los hombres nos convierte en vivos por
siempre y en disposición de estar esperando, de nosotros mismos, la bondad, la
generosidad y la bonhomía. Un humano es por naturaleza imperfecto: “… quien de vosotros esté sin pecado, que tire
la primera piedra” S. Juan [8,7], apegados a la oración seguro tenemos un
medio para irnos autocorrigiendo.
Orar es acercarse a nuestro Padre Dios, quién de vosotros no está deseando
acercarse a vuestro padre, pues lo mismo, al Padre de todos, orando lo
conseguiremos.
Orar es ponerse delante del bien, sentirlo e interiorizarlo, con lo que
ello conlleva de transformador.
Orar es olvidarse del mal y por tanto alejarse de nuestras debilidades y
acercarse a todo lo bueno que todos tenemos dentro.
Orar es acercarse a nuestros seres queridos, cuyo final en la tierra nos ha
dejado desamparados, orando podemos contemplarlos, amarlos y seguir
viviéndolos.
Orar nos engancha al bien, nos lleva a un mundo mejor y nos hace mejores
personas.
Orar provoca agradecer.
Orar provoca amar.
Orar me provoca Cris.
Amar la vida. Con este aserto se podría resumir este baúl de Cris, y como
estoy recurriendo en las últimas semanas reflejo un poema de Quevedo para poder
describir la grandeza de amar la vida con su poesía.
“¡Ah de la vida!”… ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.
El 6 de agosto de 2001 Cristina empezó a vivir en la casa que compramos, nuestro hogar, que ella, con su esfuerzo, había conseguido a un precio y a una hipoteca que nos fue posible asumir. No solo por ello, sino también por todo lo que tantas veces he comentado esa casa la llamo “La Casa de Cristina”. Quiero recordar esos momentos de esperanza, ilusión, alegría y mucho, mucho amor. Cris se puede decir que la disfrutó a tope, la adornaba en cada rincón, dejó su pálpito en toda ella; se puede observar, oler, disfrutar su presencia en ella.
Por aquel tiempo yo trabajaba en Coruña y los fines de semana me quedaba
allí disfrutando como nunca, Cris se hizo en seguida vecina querida por unos
vecinos maravillosos. Recuerdo a dos ellos, uno infelizmente fallecido, Antonio,
y el otro Pablo que habían sido los conserjes del Instituto cuando yo empezara
el bachiller.
Cris dejó la casa como una patena, estaba ilusionada y feliz, ya solo nos
quedaba unirnos en matrimonio, que más podíamos pedirle a la vida que nos
sonreía; Cris aún disfrutaba de una salud razonablemente normal y por tanto
todo lo que restaba de aquel maravilloso 2001 fueron momentos inolvidables, la
veo “diseñando” el salón con una chimenea francesa, con unos muebles a
medida.., en fin son detalles, es cierto, materiales y por tanto mundanos pero
no de un valor menor para un ser humano, la veo asomada a la terraza, la veo
cocinando con tanta devoción, la veo planchando, la veo viendo la televisión,
la veo, la veo,…, y no puedo dejar de hacerlo, con ternura, con nostalgia, con
amor, con agradecimiento, con nostalgia claro pero no puedo dejar de verla. Que
más le puedo pedir a esta vida humana que recordar a quien me ha dado su sangre,
que más le puedo pedir a Dios que me ha regalado lo que ni tan siquiera sabía
que podía existir. Gracias por tanto recibido.
Entramos en septiembre, muy cerquita ya nos queda la efemérides de la
muerte de Cris. Aquel 18 de octubre de 2015, Cris se nos fue al cielo, quiero
preparar el camino para que este séptimo aniversario sea un glorioso momento,
un glorioso día que marque para siempre la vida que Cris nos regaló, nos
enseñó, nos transmitió y todo ello lo seguirá haciendo hasta que la encontremos
allá en el cielo, donde seguro permaneceros muy, muy juntitos y amparados.
Cada 18 de octubre es y será una fiesta, porque más allá del dolor humano
estamos inmersos en algo que jamás me hubiese imaginado vivir. El camino del
amor trazado en mi corazón desde aquel lejano 9 de junio de 1989, cuando
nuestros corazones se “imantaron”, cuando nuestro destino se unía fundidos en lo más maravilloso que
existe, el AMOR. Cuando un ser humano florece a la vida es el amor lo que lo
sustenta lustroso, amparado y feliz; no existe otro elemento más importante en
la vida humana y ello lo encontré en Cris.
El camino del AMOR tuvo un comienzo aquel 9 de junio de 1989, y siguiendo
ese camino no se ve el fin, no se ve el ocaso, solo se ve LUZ.